Portugal ha sabido aprovechar sus contradicciones históricas y geográficas para convertirse en uno de los destinos europeos más demandados. La diversidad de su clima, de sus paisajes y de su arte seduce al viajero. El sur es ideal para los que buscan playas y animaciones. El norte es perfecto para los viajeros que quieran visitar un lugar exótico y auténtico. Portugal es un país cuyas ventajas naturales son incontestables, además de un patrimonio cultural impresionante.
Bandera:
Documentación
Los miembros de la Unión Europea y ciudadanos de Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda no necesitan visado. Entre los ciudadanos de los países latinoamericanos, tan sólo los de Colombia y Perú necesitan visado para viajar a Portugal.
Cestas y artículos de mimbre, objetos de cobre, bordados y encajes de bolillos, alfarería, loza, cerámica artística y popular, tejidos de lino, porcelanas y los renombrados vinos portugueses.
Climatología
Clima cálido pero templado por la influencia del océano Atlántico. El verano es caluroso sobre todo al este de Portugal y las temperaturas resultan a menudo caniculares. El invierno es suave en la costa y frío en el interior de Portugal.
Vestimenta
En la región madrileña han proliferado en los últimos años espacios que aúnan propuestas de ocio y amplias posibilidades de compras. Constituyen la mejor opción en caso de que el visitante desee disponer del mayor número de establecimientos en el menor espacio posible.
Estos mercados modernos son algo más que grandes recintos habilitados para las compras, siendo elegidos por familias y grupos de amigos como modernos foros de reunión. En la mayoría de ellos la oferta comercial se complementa además con opciones de ocio adicionales como salas de cines, boleras, instalaciones deportivas, discotecas y restaurantes, convirtiéndose en áreas siempre animadas y cada vez más presentes en el recreo de los madrileños.
Los de mayor tamaño se ubican fuera de la capital, en localidades como Alcobendas, Arroyomolinos, Getafe y Las Rozas. Algunos de ellos están especializados en la venta de moda de marca a precios reducidos, un importante reclamo para los visitantes de Madrid.
* Centros Comerciales [ pdf 1.330kb ]
* Guía de Centros Comerciales
Gastronomía
La gastronomía portuguesa puede encuadrarse en la cocina mediterránea y, como en ésta, los tres ejes sobre los que gira la comida portuguesa son el pan, el vino y el aceite. No obstante, también se nota la influencia de las ex-colonias portuguesas de Asia, África y América (cocina brasileña) , sobre todo en el uso de las especias, que incluyen el pimentón, la canela, el curry, la vanilla y el azafrán. Existen también influencias de la cocina árabe (principalmente de la cocina marroquí) y de su vecina cocina española). Una curiosa nota de comparación con otras cocinas mediterráneas es el casi total desconocimiento actual de lentejas, berenjenas, cardo o alcachofas que contrasta con la aceptación total del mango y el curry como ingredientes.
El mar es el que imprime sus características más destacadas a la gastronomía portuguesa. Saboree un sencillo pescado a la parrilla, siempre fresquísimo, igual que el marisco que abunda en todo el litoral y denos su opinión. Un arroz con marisco o con pescado también es una elección acertada.
En cuanto a los platos de carne, una sugerencia típica del país: el célebre cocido a la portuguesa, mezcla de carnes y verdura sabrosamente cocidos.
Si está en el norte, también puede saborear los callos al estilo de Porto, una variedad de feijoada (especie de fabada), que también se puede hacer a la transmontana, en el interior de la región.
El aceite portugués, de gran calidad, está siempre presente y acompaña todas las recetas de bacalao (¡dicen que hay 1001!), en cuya preparación nadie nos supera. En la forma de prepararlo y disfrutarlo.
Cada plato exige un vino determinado como acompañamiento. Tenemos vinos por todo el país, y si el de Porto tiene mucha fama, los tintos del Douro, de Alentejo y tantos otros no se quedan atrás.
¡Y los quesos! Solo le hablamos del Serra, pero todos los del Centro de Portugal y Alentejo son deliciosos.
Los dulces, cuyas raíces se pierden en los conventos donde se preparaban, todavía hoy hacen que demos "gracias al cielo". Y no deje de probar un pastel de nata. Combina siempre bien con el café, que tomamos tipo "expreso".