Palacio de Buckingham
Desde 1837, el palacio de Buckingham ha sido la residencia oficial de la familia real inglesa. En sus orígenes, se trataba de una pequeña mansión y no de un palacio. La historia de éste se remonta a principios del siglo XVIII, cuando el rey Jorge III compró en 1761 una casa para su mujer, la reina Charlotte, con el fin de disfrutar de un hogar más familiar y entrañable que el del cercano palacio de St James, desde donde se realizaban, entonces, muchas de los cometidos monárquicos. En 1826, su hijo el rey, Jorge IV, encargó a su arquitecto, John Nash, remodelar la casa y convertirla en palacio. Once años después, justo a las tres semanas de su ascensión al trono, la reina Victoria abandonó Windsor y se instaló en el nuevo palacio.
Como atracción podemos ver el cambio de guardia del Buckingham Palace: en los meses de verano es todos los días a las 11:30, y en invierno días alternos.