El Palacio del ex Arzobispado
El edificio del ex Arzobispado se erigió como obispado en el año 1530 catalogado como el núcleo más antiguo en cuanto a jerarquía de todo México, a finales del siglo XVI regía hasta en Manila.
En pleno período de auge del barroco, doscientos años más tarde, debió ser reconstruido y reformado hasta llegar a ser lo que hoy en día se puede ver desde el punto de vista arquitectónico.
La iniciativa de comenzar tales obras de reconstrucción la tomó el arzobispo Juan Antonio Bizarrón y Equiarreta, quien fuera el gobernador de la diócesis hasta el año 1749.
Por otra parte, este edificio se ha vuelto famoso debido a que en el subsuelo de uno de sus patios surgieron algunos hallazgos arqueológicos de entre los cuales se destaca un monolito prehispánico denominado piedra de sacrificio gladiatorio.