En el corazón de los Balcanes, encajada entre Croacia y Serbia, Bosnia y Herzegovina ha sido durante dos mil años punto de encuentro entre Oriente y Occidente. Aquí, la cultura bizantina se fundió con la Roma católica hasta que el poder turco se impuso en el siglo XV. Esta historia única ha formado una de las culturas más fascinantes de Europa, con una heterogénea población de croatas, serbios y eslavos convertidos al Islam compartiendo un mismo espacio.
Quizás puedas ver una casa tradicional bosníaca, depende del itinerario que vayas a hacer. Casas de una planta con muros de adobe y tejado de madera: es el sitio donde se vive. Las más atractivas están en Bosnia central aunque todavía quedan en muchas partes.