Brujas

Brujas nos transporta, nos sublima con cada rincón; con cada olor, con cada color, con cada sabor. Olor a piedra mojada; color pálido de historias remotas; sabor a tradición medieval. Y todo te llega a los ojos en un impacto visual como pocas veces puede tenerse, porque ya la entrada a la ciudad, la más conocida de todas, es un paisaje idilico, como su mismo nombre: el Lago del Amor, el Minniwater, un remanso de paz y tranquilidad que oculta a la ciudad tras sus muros de piedra. [editar]