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Guía para viajar a El Cairo Egipto

La principal ciudad de Egipto es El cairo, la capital. Una bulliciosa ciudad, en espacial en temporada turística. [editar]

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Lugares que ver en El Cairo

Ciudadela de Saladino
Ciudadela de Saladino

Construida en el siglo XII, la Ciudadela de Saladino es un lugar con un pasado cargado de acontecimientos hist√≥ricos trascendentales para el devenir actual de Egipto. Sus muros y su magn√≠fica ubicaci√≥n la convierten en uno de los paseos m√°s maravillosos y amenos de El Cairo.En la cima de la colina Muzzattam se asienta la Ciudadela de Saladino, que debe su nombre al constructor de sus muros orientales, Salah eddin Al-Ayoubi. Su llegada al pa√≠s, en 1171, supuso la abolici√≥n del poder fatim√≠, y la reinstauraci√≥n del Islam como la religi√≥n oficial de Egipto. Para proteger la ciudad, Saladino orden√≥ la construcci√≥n de una ciudadela en las monta√Īas de Al Moqattan que sirviera como fortaleza de la residencia real. La edificaci√≥n comenz√≥ en 1176. Para ello, se demolieron las mezquitas y tumbas fatim√≠es de los lugares que ocupar√≠an las grandes murallas. Algunos bloques de piedra de las Pir√°mides de Giza fueron utilizados para su construcci√≥n. Cada 100 metros se edificaron torres con comunicaci√≥n con las murallas. Serv√≠an al doble prop√≥sito de permitir la entrada de luz a trav√©s de sus aberturas y como sector para apostar una guardia que defend√≠a la ciudad con flechas. Las dos torres principales, ambas en la esquina noreste, son conocidas como Borg Al Ram√≠a ‚ÄďTorre de Arena‚Äď y Borg Al Hattad ‚ÄďTorre del Herrero‚Äď. La parte sur de la fortificaci√≥n y el sector que desciende la ladera por el oeste datan del siglo XIX. El interior de la ciudadela alberga hermosas mezquitas. Entre ellas, destaca la Mezquita del Sult√°n Hassan, que se encuentra en la ladera occidental, cerca de la entrada principal de la fortificaci√≥n. En la parte sur est√°n los palacios y los establos. Tambi√©n sobresale la Mezquita de Alabastro, m√°s conocida como la Mezquita de Mohamed Al√≠.

La Iglesia Colgante
La Iglesia Colgante

Tambi√©n conocida como Al-Muallaqa, o la Iglesia de Santa Mar√≠a, la Iglesia Colgante es uno de los monumentos coptos m√°s destacados de El Cairo. Recibe su nombre de su emplazamiento sobre la entrada de la torre sur de la antigua Fortaleza de Babilonia. La nave principal se encuentra suspendida sobre el camino que conduc√≠a al interior. La Iglesia Colgante es probablemente el primer templo cristiano de la ciudad en ser construido seg√ļn las l√≠neas cl√°sicas de las bas√≠licas. Se estima que data del a√Īo 690 aproximadamente, aunque tambi√©n se cree que la antecedi√≥ una iglesia del siglo III. Gran parte del edificio se reconstruy√≥ entre 975 y 978, y sucesivas restauraciones alcanzan √©pocas recientes. En el siglo XI, este templo se convirti√≥ en la residencia oficial de los patriarcas coptos de Alejandr√≠a. A√Īos m√°s tarde perder√≠a su protagonismo, y ser√≠a la Iglesia de San Sergio la que pasar√≠a a albergar los principales acontecimientos del calendario cristiano en Egipto. Su fama se vio renovada durante los siglos XIV y XV, ya depositaria del inter√©s tur√≠stico. Los extranjeros que la visitaban decidieron llamarla la Iglesia de las escaleras, debido a los escalones que conducen hasta su puerta de entrada principal. El interior de la Iglesia Colgante se destaca por sus altas columnas de m√°rmol blanco, entre las cuales contrasta una que fue hecha en basalto negro. Los techos de la nave principal est√°n bellamente decorados, y los capiteles corintios de las columnas hacen pensar en que pertenecen a edificios m√°s antiguos. Tras cada reconstrucci√≥n, numerosos objetos fueron trasladados desde la iglesia hasta el Museo Copto, en donde permanecen hasta la actualidad. Sin embargo, a√ļn es posible admirar grandes colecciones de m√°s de 100 √≠conos que datan desde el siglo VIII. Los tres santuarios del templo, dedicados a Gabriel y San Pedro, a Juan el Bautista y al Arc√°ngel Miguel y a San Pablo abundan en elementos tallados en madera y m√°rmol. Aqu√≠ se encuentra gran parte de los iconos que alberga la iglesia, aunque algunos de ellos fueron realizados durante el siglo XVIII.

La mezquita de Al-Refai, en el Cairo
La mezquita de Al-Refai, en el Cairo

Una primera visita a El Cairo siempre deja la sensación de que queda mucho por ver. Y, ciertamente, se trata de una impresión bien fundada. La capital egipcia es hogar de innumerables monumentos que, sin ser foco de las visitas guiadas para turistas, revisten gran importancia por su significado para los citadinos y por su riqueza espiritual y arquitectónica. Tal es el caso de la gran cantidad de mezquitas que pueblan las calles de la ciudad. Las más visitadas son la Mezquita de Alabastro y la Mezquita de Al Azar, pero existen muchos otros monumentos religiosos musulmanes en el casco histórico, mejor conocido como Cairo Medieval. En un recorrido más intensivo por las calles de esta zona, sin dudas vale la pena encaminarse rumbo a la Mezquita de Al-Refai, también llamada la Mezquita Real. Este apodo se debe a que allí fueron enterrados los cuerpos de varios antiguos gobernantes de Egipto. La mezquita se encuentra adyacente a la Ciudadela de Saladino, frente a la Madrassa del Sultán Hassan. Fue construida en dos fases: los trabajos iniciaron en 1869, pero no fueron terminados sino hasta 1912. Inicialmente, fue pensada como parte de un proyecto que ampliaría la Zawiya, un lugar de peregrinaje islámico. Pero la sucesión de reyes que tuvo lugar durante la edificación hizo que el propósito inicial cambiara, y se transformó en un mausoleo por decisión de Khushayer. Este cambio en los arquitectos y gobernantes que velaban por la obra también se evidencia en la combinación de los distintos estilos que componen el monumento. El santuario es acaso su más interesante sección. Está conformado por cuarenta y cuatro columnas compuestas por diecinueve tipos de mármoles diferentes y abundantes revestimientos de oro. En la actualidad, se encuentran allí los restos de los reyes Farouk, Fouad y Shah de Irán, cuya tumba se distingue por haber sido tallada en mármol verde traído de Pakistán. Conocer esta parte de la ciudad es, sin duda, un aliciente más para aprovechar alguno de los próximos vuelos que salgan y viajar hasta El Cairo.

La puerta de la Victoria
La puerta de la Victoria

Con el objetivo de detener la revuelta ocasionada por los jefes militares turcos, y seguida por sus tropas, las autoridades de El Cairo decidieron rodear la ciudad de una muralla que la protegiera. Para ello, se reconstruy√≥ una antigua fortaleza que hab√≠a colapsado, y numerosos monumentos antiguos fueron desmontados para utilizar sus ladrillos en la construcci√≥n. En 1087, tres monjes sirios fueron contratados para la edificaci√≥n de las tres entradas principales del fuerte. Bab el-Futuh, Bab Zuwaila y Bab al-Nasr fueron sus nombres, erigidas con piedra sobre los lados norte y sur de la antigua ciudad. La √ļltima de estas puertas, que en espa√Īol se llamar√≠a la Puerta de la Victoria, es en la actualidad un s√≠mbolo de El Cairo. En nuestros d√≠as, la gran entrada que se observa en su lugar es en realidad una segunda puerta, que se reemplaza a la original, y se le dio el nuevo nombre de Bab al-Izz ‚ÄďPuerta de la Gloria‚Äď, pero la tradici√≥n de los habitantes mantuvo la denominaci√≥n anterior, para un monumento que forma parte de sus vidas cotidianas. Dos torres rectangulares componen a Bab al-Nasr, y le dan el toque que la distingue de las otras dos entradas a la ciudad, que poseen torres circulares. Estas torres permit√≠an a los defensores de la fortaleza atacar a quienes intentaban trepar los muros para ingresar a El Cairo. La maravillosa decoraci√≥n de la Puerta de la Victoria incluye escudos y espadas de estilo Bizantino, que le dan un aire austero pero a la vez elegante y majestuoso. El ej√©rcito bonapartista se refugi√≥ en Bab al-Nasr de la rebeli√≥n del pueblo de El Cairo, y los oficiales franceses tallaron sus nombres all√≠. A√ļn pueden leerse en las plantas m√°s elevadas de la Puerta. Rodeadas por el halo de la historia, pero tambi√©n fuertemente asimiladas a las vistas de la ciudad, las entradas de El Cairo, y en especial Bab al-Nasr, son magn√≠ficas muestras de arquitectura militar y verdaderos testimonios del pasado.

La triada de Micerino
La triada de Micerino

Considerado uno de los m√°s notables conjuntos escult√≥ricos de la Dinast√≠a IV (2639 a 2504 a.C.) y del per√≠odo menfita, la tr√≠ada de Micerino sorprende por su refinamiento y detalle que conforman las fracciones de los rostros. Del Templo del Valle de Micerino en Giza se han recuperado algunas tr√≠adas en pizarra de gran calidad y muy interesantes por su iconograf√≠a. Se piensa que en el interior de este templo se iban a colocar cuarenta y dos grupos escult√≥rico del fara√≥n acompa√Īado de una personificaci√≥n de la divinidad del nomo (distrito o provincia de Egipto) de Cin√≥polis, y de la diosa Hathor, con cuernos y el disco solar sobre su cabeza. El nombre Hathor significa ‚ÄúLa Casa de Horus‚ÄĚ, por ser madre y a veces esposa de este dios; como tal, la reina de Egipto se identificaba con Hathor. Madre divina que renueva todo lo existente; seg√ļn el mito, apareci√≥ al mismo tiempo que Ra y tom√≥ asiento junto a √©l en la barca solar. Seg√ļn otra versi√≥n, Hathor, como personificaci√≥n del cielo, era la vaca que con sus patas sosten√≠a el cielo, mientras que Horus, su hijo, en forma de halc√≥n, se introduc√≠a por su boca cada noche para renacer por la ma√Īana; m√°s tarde, Isis asumir√≠a el papel de madre de Horus. Al parecer, este proyecto escult√≥rico no lleg√≥ a concluirse y s√≥lo se han conservado cuatro de ellos. En la tr√≠ada, el fara√≥n aparece en el centro, entre la divinidad y la correspondiente personificaci√≥n del nomo. Las figuras parecen emergen del bloque de piedra que sirve de fondo, casi como si fuera un alto relieve, aunque en realidad se trata de escultura de bulto redondo. El escultor se vale del fondo p√©treo para disponer, por encima de las cabezas, inscripciones que identificas las figuras y que parecen formar parte de los tocados. Las figuras femeninas apoyan las manos sobre los hombros del soberano, otorg√°ndole de esta forma su protecci√≥n. La figura del fara√≥n avanza respecto a las figuras femeninas, indicando que inicia el camino de la vida eterna, gesto que se convierte en una convenci√≥n del arte egipcio que pasa la figura a un primer plano. Las figuras est√°n muy bien proporcionadas, mostrando gran armon√≠a entre sus partes. Es sencillo identificar las caracter√≠sticas propias de la escultura egipcia, como el hieratismo, es decir, la rigidez con la que aparecen los personajes y por representar recta la l√≠nea de los hombros y de las caderas; la ley de frontalidad, que representa el conjunto para ser contemplado, preferentemente, de frente; y los atributos iconogr√°ficos, muy claros en la indumentaria de gran sencillez; el fara√≥n s√≥lo est√° tocado con la corona Blanca real, barba postiza y un faldell√≠n o falda egipcia real. Las otras dos figuras visten una ajustada t√ļnica casi transparente. Recordemos que la escultura egipcia se realizaba en diversos materiales de diferentes durezas y texturas, con acabados pulidos y generalmente coloreados, pero en este caso es de pizarra. Esta pieza se puede ver en el Museo de El Cairo.

Misr al-Fustat
Misr al-Fustat

Construida por el general √°rabe Amr ibn al-As en 641 d.C., Misr al-Fustat fue la primera capital de Egipto bajo el gobierno √°rabe. All√≠ se erigi√≥ la mezquita de Amr, la primera construida en territorio egipcio y en todo el continente africano. La asombrosa historia que recorre a esta ciudad se encuentra hoy evidenciada en sus construcciones antiguas, que datan de todas las √©pocas. Visitarla es adentrarse en los or√≠genes mismos del Egipto actual.Mezquita Ibn Tulun, en el casco antiguo de El Cairo. Cuenta la tradici√≥n que el lugar en el que se construy√≥ Misr al-Fustat fue elegido por un ave que deposit√≥ un huevo en la tienda de Amr ibn al-As, el conquistador musulm√°n, justo antes de que marchara hacia Alejandr√≠a. Por ello, fue declarado sagrado, y se decidi√≥ que all√≠ se constituir√≠a la capital de Egipto. As√≠, la ciudad de Misr al-Fustat fue erigida y se convirti√≥ en el centro administrativo del nuevo estado. En el siglo XII alcanz√≥ su m√°ximo apogeo, y lleg√≥ a contar con 200000 habitantes. Pero en 1168, su propio visir, Shawar, orden√≥ que fuera quemada para que no cayera en manos de los Cruzados. Las ruinas de la ciudad fueron absorbidas por la entonces recientemente edificada ciudad de El Cairo, al norte. M√°s tarde, el espacio que ocupaba se convirti√≥ en un basural y no fue hasta muchos a√Īos despu√©s que los arque√≥logos lograron acceder a ella para excavar sus restos. Hoy, Fustat es parte del casco antiguo de El Cairo, y muchas piezas antiguas que fueron rescatadas de all√≠ se exhiben hoy en el Museo de Arte Isl√°mico. El edificio m√°s antiguo que se mantiene en pie es probablemente la Mezquita de Ibn Tulun, del siglo IX, la primera en ser construida en todo Egipto. Tambi√©n se la llama Mezquita de Amr y se encuentra actualmente en uso. Fue reconstruida a trav√©s de los a√Īos y es muy poco lo que se conserva de la estructura original, pero conserva el esplendor y la majestuosidad que su riqueza hist√≥rica le confieren.

Palacio Abdeen
Palacio Abdeen

La historia moderna de Egipto debe un importante cap√≠tulo al Palacio Abdeen, sede del gobierno entre los a√Īos 1872 y 1952. Escenario de numerosos acontecimientos que marcaron el devenir hist√≥rico de la naci√≥n, este edificio y monumento cultural ha estado en el centro de atenci√≥n del d√≠a a d√≠a egipcio en reiteradas ocasiones. Su arquitectura y el museo que acoge son dos razones ineludibles para visitarlo. El Palacio Abdeen fue construido durante el reinado de Mohamed Ali, y es uno de los edificios de mayor renombre pertenecientes a este per√≠odo. Aunque no goza de tanta fama a nivel internacional, en Egipto se lo considera un monumento a la altura de la conocida Mezquita de Alabastro, un bell√≠simo templo musulm√°n erigido bajo las √≥rdenes de la misma dinast√≠a. El esplendor del palacio es obra de la labor conjunta de arquitectos egipcios, italianos, franceses y turcos que en el a√Īo 1863 proyectaron el lujoso y encantador edificio, que no deja de imponer la elegancia y la sobriedad de una sede administrativa, sobre todo en el exterior. Entre sus muros, sin embargo, la fastuosidad y el brillo son los verdaderos protagonistas. Khedive Ismail fue quien encarg√≥ la construcci√≥n del edificio y con su nombre rindi√≥ homenaje a un comandante del ej√©rcito de Mohamed Al√≠. Al trasladarse all√≠ en 1872, dej√≥ atr√°s una tradici√≥n de larga data seg√ļn la cual el gobierno funcionaba en el castillo de la ciudadela de Saladino, del a√Īo 1171.

Puente de Imbaba
Puente de Imbaba

Construido entre los a√Īos 1913 y 1925, el Puente de Imbaba es una impresionante estructura de hierro que atraviesa de lado a lado las aguas del Nilo. Posee dos series de escalinatas para acceder a la parte superior: dos en cada extremo de las m√°rgenes del r√≠o. Originalmente, el puente fue edificado en el a√Īo 1891, durante el reino de Khedive Mohamed Tawfik, pero debi√≥ ser reestructurado treinta y cinco a√Īos m√°s tarde, bajo el gobierno del rey Fouad I. Su nombre se debe a una localidad cercana, Imbaba. El objetivo de la construcci√≥n era unir la ruta del ferrocarril que se dirige hacia el sur de Egipto con la ciudad de El Cairo. El resultado, sin embargo, fue m√°s lejos: nadie que visite la capital puede perderse las majestuosas vistas que nos regala el peculiar dise√Īo del Puente de Imbaba. Dos niveles constituyen el cuerpo del puente. El segundo, dividido en dos rutas, fue pensado para ser atravesado a pie. Los patrones seguidos para forjar el hierro que lo compone hacen de este espacio un lugar de contrastes, con la fuerza caracter√≠stica del metal pero la delicadeza de su dise√Īo. Desde all√≠ arriba, pueden observarse las v√≠as de tren que atraviesan el nivel inferior del puente. Esta es una visi√≥n s√≥lo apta para intr√©pidos: construidas pr√°cticamente sobre el aire, sin ning√ļn piso debajo de ellas, las v√≠as permiten ver las aguas del Nilo transcurriendo mansamente, entre los espacios libres que dejan sus rieles. Adem√°s de ser una maravilla en s√≠ mismo, el Puente de Imbaba es un mirador estupendo para muchos de los edificios y monumentos m√°s destacados de El Cairo. El cercano Puente 6 de Octubre, la torre del Banco Nacional de Egipto y el Centro Comercial Arkadia son algunos de ellos. Tambi√©n componen las vistas el Hotel Conrad, la isla de Zamalek, la Torre del Cairo, el Hotel Gezira Sheraton y el Hotel Marriot. Verdaderamente, un sitio privilegiado de la ciudad. Sin importar el movimiento que causan los trenes pasando debajo de nuestros pies, ¬Ņqui√©n querr√° perd√©rselo?

Restos de la ciudad de Athribis
Restos de la ciudad de Athribis

Athribis fue la capital del Nomo X del Bajo Egipto, y hoy sus restos yacen al norte de la ciudad de Benha, unos 20 kil√≥metros al noreste de la Presa del Nilo. Pese a que las investigaciones han sido escasas, varios hallazgos sacado a la luz valiosos objetos. Una colecci√≥n de piezas de joyer√≠a y monedas de plata, de m√°s de 50 kilos en total, fue uno de los descubrimientos m√°s destacados y recientes realizados en el lugar. Athribis, sobre la orilla derecha del brazo del Nilo de Damietta, parece haber sido una ciudad pr√≥spera en el pasado. En la actualidad, esos objetos se exhiben en el Museo Egipto de El Cairo. Se sabe que Athribis fue asociada por los egipcios con el culto al buey negro, que para ellos representaba la fertilidad y estaba encarnado en diferentes dioses: Apis, Osiris, Ptah y Ra fueron simbolizados por este animal. En tiempo de dominaci√≥n romana, la ciudad no perdi√≥ su importancia. Algunas ruinas de templos construidos entre las dinast√≠as XVIII y XXVI indican que el lugar fue objeto de grandes construcciones. Un cementerio grecorromano tambi√©n fue instalado en las cercan√≠as. Lamentablemente, las peri√≥dicas crecidas del r√≠o Nilo fueron en gran medida las causantes del notable deterioro sufrido por los restos arqueol√≥gicos de estos monumentos. El templo de Thruphis, la diosa que dio nombre a la ciudad, es el mejor conservado. A menos de un kil√≥metro de distancia, se encuentran las minas de donde se extrajo la piedra que se utiliz√≥ para erigir el templo. Detr√°s de ellas hay otro peque√Īo conjunto de tumbas excavadas en la roca, con dinteles bien preservados. En ellos, las inscripciones en griego indican que descansa all√≠ el cuerpo de Hermeius, hijo de Archibius. Debido a los hallazgos realizados en toda la ciudad, se puede afirmar que durante la era tolemaica las construcciones continuaron expandiendo y embelleciendo a Athribis.

Museo del Palacio Al-Manyal
Museo del Palacio Al-Manyal

En 1899, el Pr√≠ncipe Mohammed Ali Tawfiq fund√≥ un museo en un escenario fascinante. Los jardines que hab√≠a adquirido son un conjunto de √°rboles ex√≥ticos tra√≠dos de diversas partes del mundo y distribuidos con una est√©tica admirable. El motivo para iniciar esta instituci√≥n fue su intenci√≥n de conmemorar y eternizar las artes isl√°micas. Por ello, su colecci√≥n es considerada una de las m√°s importantes del mundo. Sus piezas reflejan un per√≠odo crucial de la historia moderna de Egipto. Adem√°s, aborda con precisi√≥n la vida de los miembros de la realeza. Situado en el marco inspirador de la naturaleza que habita los parques, el Palacio se distingue de otros museos debido a su arquitectura. Los estilos Marroqu√≠, P√©rsico y Sirio se combinan para formar una obra excepcional, de belleza indescifrable. La gran puerta de ingreso es de estilo medieval, digna de los castillos de entonces, e incluso posee terrazas para los guardias. La fachada est√° inspirada en las mezquitas iran√≠es del siglo XIV. La planta se divide en 11 secciones, que componen dos exposiciones. La primera se desarrolla en el sal√≥n de los espejos, el sal√≥n azul, la sala del hogar y el sal√≥n arabesco, entre otros. La segunda fue dispuesta en el dormitorio del pr√≠ncipe, la sala de las joyas y el balc√≥n interno desde el cual se observa la sala de los espejos. Manuscritos antiguos, piezas textiles, alfombras, candelabros y objetos de cristal son algunos de los principales componentes de la exposici√≥n. Los muebles que visten el palacio tambi√©n son representativos de la cultura isl√°mica y del arte otomano. La torre del reloj es una atracci√≥n interesante del palacio: desde su c√ļpula, puede observarse otra gran torre, la torre de El Cairo, un emblema de la ciudad. El sal√≥n del Trono es tambi√©n un lugar sorprendente, de dise√Īo otomano.

Museo Egipcio
Museo Egipcio

Fue fundado en 1857 y se encuentra alojado en un edificio de 1900. En su interior encontraremos la estatua de Kefrén, la de Ka-aper, el friso de las ocas de Meidum, el grupo de Rahotep y Nefret, las piezas de Amarna, el fabuloso tesoro de Tutankamon y varias momias. Se recomiendan varias visitas para verlo en su totalidad.

Jardines del Palacio Abdeen
Jardines del Palacio Abdeen

N nuestros días, el interior del Palacio Abdeen alberga un museo de armas con maravillosas colecciones de diversas índoles. Una de ellas, de particular belleza, es la que conforman las numerosas armas obsequiadas al presidente Mubarak. También se exhibe un grupo de armas antiguas y otra de medallas y condecoraciones al mérito recibidas por miembros de la familia real y otros ciudadanos ilustres de Egipto.

Parque Al-Azhar
Parque Al-Azhar

Capital y ciudad principal de Egipto, El Cairo puede convertirse en un verdadero caos, en especial en temporadas de mucho turismo. Sus monumentos hist√≥ricos son joyas arquitect√≥nicas y vistas espl√©ndidas que quedan grabadas en la memoria de todos los que han visitado sus calles, pero a veces se hace necesario tomar un respiro. El Parque del Azhar es el sitio indicado. Ubicado a pocos pasos de la Mezquita de Al Azhar y del famoso bazar Khan el Khalili, este jard√≠n bot√°nico es un pulm√≥n verde que permite a locales y visitantes dejar atr√°s el ruido y el pavimento para reencontrar la paz y la belleza de la naturaleza. Treinta hect√°reas de extensi√≥n cubre este magn√≠fico parque, que parece recrear un para√≠so seg√ļn la concepci√≥n musulmana. √Ārboles frutales, cargados de c√≠tricos durante los meses m√°s fr√≠os, y altas palmeras son los habitantes m√°s ilustres del lugar, que nos regalan color y sombra. Las fuentes de agua y los estanques son los encargados de refrescar el lugar en verano, y de brindar al panorama un aire sosegado y cristalino. Las columnas de m√°rmol a√Īaden el toque de distinci√≥n y elegancia propio de todo jard√≠n de ensue√Īo. Alrededor del parque, el casco hist√≥rico de El Cairo se dibuja como un hermoso paisaje de fondo. Cerca de uno de los estanques, un caf√© es el sitio ideal para tomar un descanso y una exquisita taza de esta infusi√≥n preparada al mejor estilo egipcio. O, por qu√© no, si la temperatura agobia, un refrescante Karkad√©, bebida t√≠pica de la regi√≥n, con su color y aroma caracter√≠sticos. El restaurante es tambi√©n una excelente opci√≥n para relajarse y degustar alg√ļn plato de la cocina tradicional. Luego de una deliciosa cena, qu√© mejor que retomar el paseo, y dirigirse a ‚Äúel telescopio‚ÄĚ, un √°rea especialmente dise√Īada para brindar panor√°micas de 360 grados del parque.


Fotos de El Cairo


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